Los más viejos también van a la universidad

universidadQuienes piensen que luego de cumplir los sesenta años se terminaron las ilusiones, están muy equivocados. Las Cátedras Universitarias del Adulto Mayor han abierto nuevas expectativas para quienes en Cuba desean continuar superándose aunque hayan pasado los años mozos.

En las aulas pueden recibir nuevos conocimientos que les permitan vivir a plenitud la tercera edad. Para algunos es regresar a la escuela; para otros, adquirir el título universitario que siempre ansiaron y que un motivo u otro no les permitió alcanzar en su momento.

En el pasado curso escolar 2007-2008 se matricularon unos 14 mil nuevos alumnos, nueve mil de los cuales son egresados de cursos anteriores, incorporados en programas de continuidad de estudios, alternativa que muchos prefieren.

Esta novedosa experiencia comenzó hace seis años y ya se han creado 450 cátedras y 750 filiales en todas las provincias del país, tanto en zonas urbanas, rurales, municipios, como en los propios hogares de ancianos.

En esta labor participan más de cuatro mil profesores pertenecientes a la Asociación de Pedagogos de Cuba, así como otros especialistas que brindan sus conocimientos de manera desinteresada para engrandecer a quienes años atrás ofrecieron gran parte de su vida a la sociedad.

Las temáticas de los cursos son muy variadas. Entre estas sobresalen computación, sexualidad, envejecimiento, medio ambiente, medicina alternativa, primeros auxilios, comunicación social, vigencia del pensamiento martiano, convivencia familiar, cuidados personales sanitarios, utilización eficiente del tiempo libre, seguridad y asistencia social, y desarrollo humano.

El beneficio se extiende también a asociaciones de discapacitados, comunidades agrícolas y cayos que se ubican en el archipiélago cubano.

Hasta la fecha, más de 50 mil personas de la tercera edad han recibido sus diplomas de graduados de esta cátedra. Sus títulos son firmados por el rector de la universidad a la cual pertenece su filial.

Un grupo nacional atiende la actividad rectorada por el Ministerio de Educación Superior e integrado por la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), los sindicatos, la Asociación de Pedagogos de Cuba, los ministerios de Salud Pública y Cultura, y el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER).

POR LA TERCERA EDAD

Únicamente superada por Estados Unidos y Canadá, Cuba constituye la tercera nación del continente americano que elevó en unas cuatro décadas su expectativa de vida, fijada hoy en 77 años.

En el Tercer Mundo, el nuestro resulta uno de los países que más rápido ha envejecido, pero a la par, también el que más ha hecho por las personas de la tercera edad. El envejecimiento de sus pobladores es considerado uno de los logros más importantes de la humanidad y representa un reto de las sociedades de estos tiempos.

Antecedente de los actuales resultados es que a partir del año 1959 se comenzó un trabajo muy serio desde el punto de vista social, legislativo y de asistencia médica, que garantizara la salud y la asistencia social para los adultos mayores y el disfrute de una vejez con óptima calidad de vida.

El primer programa a favor de estos surge en 1974, y en 1985 se incorpora la variante de atención del médico de familia y su equipo (un médico y una enfermera conviviendo en la comunidad, para atender a 120 familias).

La estructura sociopolítica del país favoreció la creación de un nuevo programa que además de contemplar todo lo anterior, fuera capaz de asegurar la participación activa de la familia, la comunidad y las organizaciones políticas y no gubernamentales, en un trabajo colectivo donde los protagonistas fueran los ancianos.

Con un 13,1 por ciento de individuos mayores de 60 años, la mayor de las Antillas constituye un ejemplo de territorio en desarrollo con un envejecimiento importante de su población. Expertos son del criterio de que Cuba figura entre las naciones más activas del Tercer Mundo a favor de ese segmento poblacional.

Los siguientes datos lo confirman: a 778 mil ascienden los incorporados en la actualidad a las 178 Casas de Abuelos, un lugar donde estos pasan el día enfrascados en realizar faenas instructivas, según el gusto de cada uno de ellos, entretanto almuerzan y meriendan, y desenvuelven su vida social comunitaria. En el horario de la tarde regresan a sus hogares. Ellos representan el 35 por ciento de los llamados adultos mayores.También más de 96 mil ancianos que viven solos reciben cuidados diarios, acción apoyada por los ministerios de Salud Pública, y de Trabajo y Seguridad Social.

Según datos oficiales de organismos internacionales, los pronósticos demográficos confirman que para los primeros años del siglo XXI en el mundo existirán unos 600 millones de personas en tránsito por la tercera edad, cifra que se duplicará en el 2025.

A ello favorecen las bajas tasas de fecundidad y de nacimiento, y el alargamiento de la expectativa de vida al nacer. En el caso de Cuba asciende a 77 años y en la región a 68, mientras decrece la cantidad de jóvenes dentro de las comunidades. Este es un nuevo reto para el cual el mundo tiene que prepararse.

(Por Margarita Barrio. Tomado de: http://www.cubahora.cu)

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