A propósito del Día Mundial del Medio Ambiente

El 15 de diciembre de 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 5 de junio como «Día Mundial del Medio Ambiente», con miras a hacer más profunda la conciencia universal sobre la necesidad de proteger y mejorar el medio ambiente. 

El camino del desarrollo sin límites ni previsiones que ha decidido recorrer la sociedad humana, ha hecho que la relación con el medio ambiente se haya desgastado hasta fracturarse. Hoy el hombre tiene una batalla de dimensiones globales contra el Planeta en el que habita.

Día Mundial del Medio Ambiente

Lo ataca por aire, tierra y agua con cientos de millones de pequeñas armas, como los motores a combustión, los acondicionadores de aire, los refrigeradores, toneladas de basura no biodegradable, y también con armas de gran impacto como las chimeneas de las fábricas, las bombas de todo tipo que estallan por miles cada día, grandes maquinarias que destruyen rápidamente bosques enteros, agrotóxicos, grandes represas, minería a cielo abierto y otros miles de ejemplos.

La Tierra sufre, hemos abierto sus venas y se desangra, hemos amputado las tres cuartas partes de sus pulmones y respira con gran dificultad, la hemos cubierto con una capa de gases que no le permiten deshacerse de elementos nocivos y se está intoxicando.

Pero pese a todo nuestro empeño por destruirla, la Tierra aún está viva y cuenta con una cantidad creciente de personas decididas a hacer frente a esta maniática carrera de destrucción. Y lo hacen con amor, dedicación, y muchos hasta con pasión.

Debemos tratarla con la misma ternura que a nuestra madre, porque lo es; con el mismo amor que a nuestros hijos, porque cada árbol y cada animal lo son, y defenderla como a nosotros mismos, porque es parte de nosotros y somos parte de ella.

Los seres humanos podemos, si nos lo proponemos como una gran comunidad global, revertir esta situación. Nosotros tenemos la obligación de iniciar ese cambio y educar a quienes nos sucedan, de tal forma que consideren la Tierra como su casa y como su madre.

Debemos luchar con todas nuestras fuerzas para que en un futuro próximo, muy próximo, algún 22 de abril, podamos festejar, junto con la Tierra, su día.

(Tomado de http://redma.cujae.edu.cu)

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