La luz de Yara, una leyenda

quema de Hatuey en la hogueraRevivir historias de nuestros antepasados es muy común en Cuba; quizás influenciados por nuestras raíces aborígenes y africanas, existe una leyenda muy antigua, conocida nacionalmente como la Luz de Yara.

Cuentan que en el cielo se refleja una luz crepuscular, atribuida a una representación del cacique Hatuey quemado en la hoguera por los españoles. Este es uno de los mitos más antiguos de la Isla y aparece reflejado en la literatura del siglo XIX.

Entre los campesinos de la zona y los alrededores se han fabricado varias versiones en torno al tema; entre ellas, la que cuenta que en 1501 fue quemado el indio, y que, durante el hecho, de su boca salió una luz que vaga errante desde entonces por la zona, y aparece en las noches a todos los que viajan por el lugar.

Otra versión refiere que mientras el aborigen era ultrajado,  Yara, su compañera, se apegó a su cuerpo y murió también, y ahora su espíritu vaga convertido en luz que puede observarse en diferentes colores, tal vez reclamando por el asesinato de su amado.

No se puede decir que la creencia es solamente entre las masas incultas del pueblo; los orientales creen firmemente en la tradición maravillosa de esa luz, aunque pertenezcan a clases elevadas por su educación y cultura.

Ambas versiones parten de un mismo concepto: “el espíritu de un muerto es una realidad tan tangible y cotidiana que cualquier persona puede topar con el mismo; lo cual consideramos como una marca del pensamiento aborigen en el pensar del criollo actual en esta región de Cuba”, escribió don Fernando Ortiz.

Es impresionante comprobar cómo ha perdurado una tradición como la que nos ocupa, con casi quinientos años de antigüedad. Si de algo podemos estar seguros actualmente es de que fueron los indígenas, no los españoles (a quienes no convenía recordar aquel horroroso castigo) quienes mantuvieron viva la narración del hecho histórico de donde nacería la leyenda después.

Sabemos que el suceso histórico se conoce por la descripción que nos dejó Bartolomé de Las Casas en su Brevísima relación de la destrucción de las Indias, escrito en 1542; pero la tradición oral de la luz de Yara a partir de la quema de Hatuey no puede ser sino la forma popular en que los habitantes de la región continuaron dando vida a un relato iniciado por los aborígenes sobrevivientes y su descendencia hasta la actualidad.

Así sucede con tantos ritos que aún viven formando parte de la conciencia popular, en espera de etnólogos, periodistas, literatos, sociólogos y artistas en general que los rescaten y los utilicen. (Fuente: AIN) 

Anuncios

3 Respuestas a “La luz de Yara, una leyenda

  1. cuanto me allegro de encontrar algo referente a esta leyenda tan bonita. Mi Hermana le habia contado a sus nietos acerca de esto; pero en realidad no sabiamos de donde provenia. Somos Orientales, mi Hermana es filologa y yo ingeniero Quimico, y nuestros abuelos aseguraban a pie juntillas que en la finca donde Vivian se veia la Luza de Yara. Ustedes que creen?…

  2. Guillermo Zambrano Zambrano

    Estimada María Elena, soy un orietal que vivió durante más de doce años a unos cien metros del lugar donde cuenta la historia que fue martirizado Hatuey. Desde que era niño escuche comentarios sobre la aparición de la Luz de Yara y le puedo contar que en el año 1993. Mi esposa junto a dos compañeras estaban haciendo guardia en la cuadra convocadas por el PCC mientras el que les habla estaba tirado en la cama, eran pasadas las doce de la noche y como era habitual en ese terrible año 93, no había corriente eléctrica. De repente el espacio se iluminó más claro que el día. Sentí un tropel y gritos de mi esposa y sus dos acompañantes. Me dirigí a la puerta de la casa y desde allí se veía el centro de la luz posado sobre una alta mata de casuarina. Del pico del arból voló de nuevo hacia el cielo. Nosotros del susto nos recogimos en las casas. Las compañeras no quisieron volver a realizar las guardia. Todavía las tres viven en el mismo lugar.
    Muchas veces se habla de La Luz de Yara como un mito, ella no lo es, es una realidad tangible. tal vez la leyenda radique en la explicación que se le da a su origen.
    Hace tres días, el 31 de diciembre, visité el lugar con mi hijo de once años y lo llevé al sitio del sacrificio de hatuey y al árbol donde se posó La Luz en el mismo corazón de Yara. A él le motivó tanto la historia que buscó en INTERNET y encontró su página querida María Elena
    Radio Bayamo, Granma. Guille

  3. la luz de Yara, no son más que ovnis o Ufos, que se muestran en esta dimensión 3D, desde otros planos astrales…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s