Por Alexis Schlachter
El reino de España tiene 505,900 km2 de superficie. Pero desde el pasado mes de abril esa área está en peligro de reducirse por violentos escapes de volcanes en la isla El Hierro, uno de los 7 componentes del archipiélago de las Canarias, territorio español ubicado frente a las costas de Marruecos.
La alarma se dio el pasado mes de abril cuando el Cabildo (o entidad de dirección) de la isla de El Hierro determinó urgentemente que se encendieran las bombillas amarillas del sistema que analiza las emergencias volcánicas y da la primera alarma a cualquier población en peligro.
Los dirigentes de la pequeña isla canaria de poco más de 268 km2, han recomendado a sus cerca de 11 mil habitantes —todos españoles— preparar una maleta personal con documentación propia, ropa cómoda y teléfono celular para el caso de que se ordene una evacuación inmediata.
En la pequeña isla de El Hierro, el lugar geográfico exacto desde donde partió Cristóbal Colón para su histórica travesía en 1492 luego de permanecer 34 días en las aguas africanas reabasteciendo y arreglando técnicamente sus tres carabelas, se han registrado el pasado mes de abril fuertes temblores de tierra provocados por los volcanes de aquella zona.
Nadie puede predecir qué sucederá exactamente ni el momento en que se dará la alarma general para que la población de la isla de El Hierro abandone de inmediato el peligroso territorio en erupción volcánica y se transporte a la más cercana de las restantes islas que componen el archipiélago canario (La Palma, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote).
Tanto las empresas navieras como las aerolíneas que operan en la zona han sido alertadas para sacar urgentemente de la isla a todos los habitantes en caso de que uno de sus 800 volcanes haga total erupción.
El Cabildo viene realizando charlas informativas hasta en los rincones más apartados de El Hierro. Hace unos días los sismos se multiplicaron como efecto del reflujo de magma que asciende hacia la isla desde una profundidad de varios kilómetros.
Con más de un millón de años de antigüedad, El Hierro es, sin embargo, la isla más joven de Canarias. Su geografía pétrea y de ceniza es el resultado de chorros de lava que rompieron el suelo marino y luego se enfriaron. Un proceso que, al parecer, no se ha detenido.
A lo largo de los siglos ha habido temblores en algunas de las restantes islas: por ejemplo, en Tenerife —la más grande del archipiélago—, que tiene la montaña más alta de España, El Teide, formada precisamente por erupciones; si se va a Palma nos espera el volcán Teneguía, y si pasamos por Lanzarote se ven rocas hirvientes. La última erupción registrada en el archipiélago canario ocurrió en 1971 en el volcán Teneguía de la isla de LaPalma. La erupción, sin víctimas mortales, estuvo precedida por dos meses de continuos temblores. Como ahora está sucediendo con la isla de El Hierro, que ya en el lejano año de 1793 se convirtiera en una cárcel para políticos, quienes compartían su estancia con lagartos gigantes.
No caben dudas de que España está pasando uno de los momentos más difíciles de su historia. Por un lado tiene más de 5 millones y medio de ciudadanos sin trabajo y, paralelamente, enfrenta la posibilidad de perder una de las islas Canarias, lo que reduciría, por primera vez, la geografía física del Reino hispano.
(Fuente: CubAhora)