Archivo de la etiqueta: cerebro

El cerebro no olvida el idioma materno, aunque el niño deje de oírlo

Por Europa Press

índiceInvestigadores de la Universidad McGill de Canadá han constatado que el cerebro puede reconocer el idioma aprendido durante la primera infancia, a pesar de que el individuo lo deje de oír durante años, según los resultados de un trabajo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Durante la exposición temprana a un idioma, el cerebro forma representaciones de los estímulos sonoros que componen el lenguaje, pero hasta ahora no se sabía si el cerebro las mantenía o las degradaba con la ausencia de la exposición continua a la lengua.

Para comprobarlo, los investigadores analizaron mediante resonancia magnética los cerebros de 48 niñas chinas adoptadas por familias de habla francesa, para estudiar su actividad cerebral según el uso que se hizo del francés y el chino durante su infancia.

A partir de grabaciones que contenían sonidos característicos del chino, una resonancia magnética distinguió tres grupos de entre 9 y 17 años, diferenciados por el nivel de uso del idioma desde el nacimiento.

Sigue leyendo

¿Cómo afectan las películas a nuestro cerebro?

Por Europa Press

63ca5bf314b37cce7d7ffaab06743d62_L¿Cómo funciona nuestro cerebro cuando vemos una película? Un pionero estudio comandado por el psicólogo de Princeton Uri Hasson ha intentado responder a esta pregunta para ir más allá de la evidencia.
¿Cómo funciona nuestro cerebro cuando vemos una película? Un estudio pionero comandado por el psicólogo de Princeton Uri Hasson ha intentado responder a esta pregunta para ir más allá de la evidencia. No es lo mismo ver un drama que una comedia.

En un evento organizado recientemente por la Academia de las Artes Cinematográficas y Ciencias de Hollywood, Hasson presentó su investigación sobre lo que sucede dentro del cerebro de las personas cuando ven películas. Su obra atiende a las reacciones ante producciones muy distintas, desde películas de Jon Favreau (Iron Man, El chef) a Darren Aronofsky (Pi, El luchador, Cisne Negro).

Procesos mentales sincronizados. Esta es una de las primeras conclusiones que deja el estudio, que señala que si un gran grupo de personas está viendo la película en la misma sala, por muy variopinto que sea el público, sus cerebros tendrán las mismas reacciones ante lo que están viendo.

Por ejemplo, si un grupo está viendo el clásico western El bueno, el feo y el malo (Sergio Leone), todos experimentarán el mismo aumento y la misma reducción de actividad en su córtex visual y auditiva primaria. Es más, todos tenderán a parpadear al mismo tiempo en la manifestación externa de esta notable sincronización cerebral.

Pero no todas las películas tienen el mismo poder para sincronizar las mentes. Las películas fuertemente estructuradas que utilizan una gran cantidad de mecanismos cinematográficos —muchos cortes, diferentes planos y ángulos de cámara o los tiros cuidadosamente compuestos diseñados para captar la atención del público— lo hacen en mayor medida que las películas menos estructuradas.

Sigue leyendo

La estimulación magnética del cerebro mejora la memoria

imagen-cienciaLa estimulación magnética trasnscraneal (EMT) podría en el futuro ayudar a encontrar nuevos tratamientos para la pérdida de memoria causada por un accidente cerebrovascular o el Alzheimer.

El uso de la estimulación magnética en el cerebro conlleva la mejoría de su funcionamiento, ha revelado un nuevo estudio de la Universidad Northwestern de Estados Unidos.

A partir de un experimento, los científicos demostraron que la aplicación de corriente eléctrica no invasiva puede potenciar el trabajo coordinado de diversas zonas del cerebro con un área específica, el hipocampo.

La estimulación magnética trasnscraneal (EMT), como se conoce el tratamiento, se practicó a 16 voluntarios de edades comprendidas entre 21 y 40 años durante 5 días en sesiones de 20 minutos diarias para reconocer su capacidad memorística.

Sigue leyendo

Cómo ejercitar y cuidar la memoria

Por Alberto Quirantes Hernández

Ejercitar la memoria es una forma de vivir más saludable. (Foto: Getty Images)

La memoria es una función del cerebro y un fenómeno de la mente. Esta maravilla invisible nos permite procesar las informaciones del pasado al retenerlas, almacenarlas, evocarlas y codificarlas.

Nuestro adulto cerebro es poseedor del caudal de 100 000 millones de neuronas y de unos 100 billones de interconexiones entre ellas.

NUESTRA QUERIDA MEMORIA

Aún no se conoce la capacidad del cerebro para la memoria, aunque según estimaciones, varía entre 1 y 10 terabytes.

Algunos ha planteado que nuestra mente puede almacenar la información contenida en 10 billones de páginas de una enciclopedia.

Cuando sucede alguna cosa, se aprende algo o nos es presentada determinada persona, el cerebro decide si esa información debe almacenarse.

Si este determina que la información es importante, ella es ubicada en los “archivos” de la memoria.

Ella, a pesar de ser maravillosa, no siempre es perfecta. Es normal no recordar a veces el nombre de alguien importante que acabas de conocer, la fecha de una reunión o dónde dejaste las llaves del automóvil.

Sigue leyendo

El cerebro y el procesamiento del lenguaje

Por Camilo José Cela Conde

Desde que Noam Chomsky comenzó a investigar el lenguaje humano, la neurociencia ha intentado dilucidar cuáles son las claves cerebrales que permiten transformar los sonidos en palabras. Que es el cerebro quien se encarga de esa tarea estaba ya fuera de toda duda antes de que existiesen siquiera los fundamentos de la neuroimagen. Pero ahora es posible examinar qué redes neuronales intervienen en ese proceso, tan familiar como inquietante, que lleva desde los fonemas a su significado dentro de una lengua en concreto.

Un artículo publicado en los Proceedings of the National Academy of Sciences por Iain DeWitt y Josef P. Rauschecker, investigadores del departamento de neurociencia del Georgetown University Medical Center (Washington, Estados Unidos), pone de manifiesto que en la tarea de reconocer el sentido de una palabra intervienen dos áreas cerebrales en particular. El giro temporal, mejor dicho, la parte izquierda de la zona medial del giro temporal superior (STG, en sus siglas inglesas), se activa al percibir los fonemas identificando sus características inmediatas. La zona anterior izquierda del STG interviene a la hora de integrar los fonemas percibidos en pautas temporales complejas. Dicho de otro modo, primero se detectan qué sonidos existen, distinguiéndolos de los que forman parte de los ruidos medioambientales no lingüísticos, y luego se convierte cada combinación concreta en una palabra.

Sigue leyendo

Un cerebro siempre joven

Por Profesor Alberto Quirantes Hernández*

Los adolescentes atraviesan por variados cambios físicos, mentales, emocionales y sociales. El principal es la pubertad, proceso por el cual se llega a la madurez sexual y que generalmente ocurre entre los 10 y los 14 años, para las niñas, y los 12 y los 16, para los varones.

Durante este tiempo, se comienza a desarrollar la personalidad y también opiniones propias.

Algunos cambios notables incluyen un aumento de la independencia en relación con los familiares más cercanos, un aumento de las preocupaciones sobre la imagen corporal, incluido el vestuario; mayor interrelación con los compañeros del entorno, y mayor capacidad de percibir entre el bien y el mal.

BUENA RESPUESTA CEREBRAL

El cerebro no detiene su desarrollo en la adolescencia, tal como antes se creía. Nada de eso, pues ya se ha demostrado su continuo crecimiento, más allá de los veinte.

La verificación, realizada en la Universidad de Alberta, Canadá, y publicado en la revista Journal of Neuroscience, se basó en un estudio que utilizó la resonancia magnética nuclear, con la cual fueron escaneados los cerebros de más de treinta personas consideradas sanas, entre los cinco y los 32 años de edad.
Sigue leyendo

Bostezo sirve para enfriar la cabeza

Se cree que el efecto de enfriamiento del bostezo es el resultado del incremento del flujo sanguíneo causado por el estiramiento de la mandíbula.

Bostezar, más que indicar fatiga o aburrimiento, podría ser un mecanismo para enfriar la cabeza, de acuerdo con un estudio dirigido por Andrew Gallup, investigador del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de la Universidad de Princeton retomado por la página Science Daily.

Gallup y Eldakar Omar, de la Universidad de Arizona, encontraron que la frecuencia de bostezos varía con la estación del año, pues las personas bostezan menos cuando el calor al aire libre es mayor que la temperatura corporal, lo que podría deberse a que el bostezo serviría como un método para que el cerebro regule su temperatura.

Los investigadores documentaron las veces que bostezaron 160 personas en invierno y en verano en Tucson, Arizona, con 80 personas para cada temporada. Encontraron que los participantes fueron más propensos a bostezar en el invierno, en comparación con el verano, cuando la temperatura ambiente era igual o superior a la temperatura corporal.

«Nuestro estudio mostró una mayor incidencia de bostezos cuando la temperatura ambiente fue más baja, incluso después de controlar estadísticamente otras características tales como la humedad, el tiempo fuera y la cantidad de sueño la noche anterior. Cerca de la mitad de las personas en la sesión de invierno bostezó, en comparación con menos de un cuarto de los participantes en verano», dijo Gallup.

Por otra parte, al analizar los datos para cada estación por separado, se observó que el bostezo se relaciona con cuánto tiempo está una persona expuesta a las condiciones climáticas. En verano la proporción de personas bostezando se redujo significativamente, de 40 % en invierno a solo 10 % en verano. Un efecto inverso se observó en el invierno, la proporción de personas que bostezaba solo aumentó ligeramente para los que pasaron más de cinco minutos al aire libre.

«Este es el primer informe que muestra que la frecuencia de bostezo varía de una temporada a otra. Las aplicaciones de esta investigación son interesantes, no solo en términos de conocimientos fisiológicos básicos, sino también para comprender mejor las enfermedades y condiciones, como la esclerosis múltiple o la epilepsia, que se acompaña de disfunción bostezos frecuentes y de termorregulación. Estos resultados proporcionan apoyo adicional a la opinión de que el bostezo excesivo puede ser utilizado como una herramienta de diagnóstico para la identificación de casos de la termorregulación disminuida».
Sigue leyendo

Los genes proponen y el ambiente dispone

Los hombres tienen un volumen superior de masa cerebral debido a su mayor estatura, pero proporcionalmente las mujeres son superiores, según el doctor español Juan Gibert Róala*.

Por Marianela Martín González

Para que los nexos entre las féminas y los varones no sean una lucha de titanes, sino una correlación armoniosa, el doctor Juan Gibert Rahola, catedrático de Farmacología del Departamento de Neurociencias de la Universidad de Cádiz, impartió una conferencia magistral titulada La feminidad del cerebro, durante el último evento Psicohabana.

Las diferencias cerebrales entre mujeres y hombres tienen un origen hormonal.

Las diferencias cerebrales entre mujeres y hombres tienen un origen hormonal.

El autor explicó en su tesis los diferentes comportamientos de acuerdo con el sexo. Aseveró que los hombres tienen un volumen superior de masa cerebral debido a su mayor estatura, pero proporcionalmente las mujeres son superiores.

«Ellas poseen un mayor porcentaje de materia gris, mientras los hombres lo tienen de materia blanca y de líquido cefalorraquídeo. La mayor proporción de materia gris en la mujer se observa en los lóbulos frontal, temporal, parietal y occipital», adujo.

Especificó que en el hombre el porciento de materia gris es mayor en el hemisferio izquierdo, pero el de materia blanca es simétrico; y que en la mujer no hay asimetrías, por lo que los volúmenes de ambas materias en las féminas se correlacionan con las habilidades verbales y espaciales.

Sigue leyendo

Identifican circuitos cerebrales del lenguaje

Por Nora Bar (La Nación/GDA)

Cerebro y lenguajeUna de las capacidades más fascinantes del cerebro humano es construir conceptos: permite comprender que el ovejero y el caniche son todos «perros» o que una rueda siempre es una rueda, sea de madera o de metal. Hace veinticinco o treinta años se creía que, dado que esta facultad es tan vital para la supervivencia humana, debía involucrar al cerebro en su totalidad y no a una arquitectura neural específica. Pero un trabajo que publicó recientemente la revista Brain demuestra lo contrario y prueba que, a pesar de que tradicionalmente se vincula el lenguaje con áreas del lóbulo temporal izquierdo, en el procesamiento de los conceptos participan regiones de ambos hemisferios, y una actúa como una suerte de backup o respaldo de la otra.

Todo esto surge de un trabajo de investigación en pacientes con una forma de demencia que los científicos conocen como «semántica», un trastorno neurodegenerativo caracterizado por la pérdida gradual de un tipo de memoria que impide entender palabras y asociar fotografías u objetos semánticamente relacionados.

Estudios de las últimas dos décadas habían mostrado que quienes padecen este tipo de demencia, frecuentemente confundida con el mal de Alzheimer, presentan atrofia de los lóbulos temporales del cerebro.

Precisamente, en el trabajo que acaba de publicarse, el director del Instituto de Neurociencias Cognitivas y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, Facundo Manes, el profesor Matthew Lambon Ralph, director de la Unidad de Neurociencias e Investigación en Afasia de la Facultad de Psicología de la Universidad de Manchester, y las doctoras Karalyn Patterson, de la Universidad de Cambridge, y Lisa Cipolotti, de la de Palermo, Italia, pudieron determinar que para que se manifiesten los síntomas característicos es necesario que estén dañados ambos lóbulos.

Sigue leyendo

El desamor duele como un puñetazo en el rostro

Una ruptura sentimental afecta áreas cerebrales vinculadas al dolor físico.

corazón rotoEl desamor duele. Parece el título de una balada pop, pero es la conclusión de un estudio que reveló que una ruptura sentimental activa áreas del cerebro vinculadas al dolor físico. La investigación de una universidad estadounidense probó lo que hasta el momento parecía una metáfora romántica, según publica la web  The West Australian.

Las regiones del cerebro que responden al dolor físico se conectan con las que reaccionan al rechazo social, según el estudio que utilizó imágenes cerebrales de personas involucradas en rupturas amorosas.

«Estos resultados dan un nuevo significado a la idea de que el rechazo ‘duele’, explicó el profesor de psicología Ethan Kross, de la Universidad de Michigan, miembro del equipo investigador.

Esto demostró que acontecimientos psicológicos y sociales pueden afectar regiones del cerebro que hasta el momento se pensaban vinculadas únicamente al dolor físico.

El estudio involucró a 40 voluntarios que sufrieron el rechazo amoroso y aseguraban que solo pensar en ello les hacía sentirse intensamente rechazados.

Las imágenes de resonancia magnética fueron usadas para estudiar sus cerebros en cuatro situaciones: cuando veían una fotografía de su ex pareja y pensaban en la separación; cuando veían una fotografía de un amigo y pensaban en una experiencia positiva con esa persona; cuando un dispositivo colocado en su brazo producía un calor suave y reconfortante, y cuando ese dispositivo se calentaba lo suficiente para causar dolor, aunque sin generar daño físico.

Sigue leyendo