Archivo de la etiqueta: corrección

27 de octubre: Día Internacional del Corrector de Textos

imagen-sin-titulo1-400x225
Cada 27 de octubre se celebra el Día Internacional de la Corrección o Día del Corrector de Textos. La fecha homenajea a los profesionales que cada día se esfuerzan para que los lectores en todo el mundo puedan leer textos escritos correctamente.

Este día fue instituido por la Fundación de especialización y formación de correctores de textos en idioma español (Litterae), y se eligió el 27 de octubre por ser el día del nacimiento de uno de los correctores más comprometidos de la historia: Erasmo de Rotterdam (1467- 1536).

Erasmo de Rotterdam fue un humanista, filólogo, filósofo y teólogo holandés que ejerció durante un tiempo la labor de corrector. Vivió en Italia entre los años 1506 y 1509, y trabajó en la editorial más importante de Venecia.

Historia

En el pasado, la profesión del corrector tipográfico era una forma de vida lucrativa, ya que el cuidado de su tarea podía ahorrar una fortuna, debido al alto costo de corregir las planchas de letras ya armadas. En el caso de que el corrector dejara escapar errores graves, su trabajo no era pagado.

En el ámbito periodístico, la profesión de corrector es desempeñada por filólogos o periodistas.

Hoy en día, el corrector de textos es un profesional que busca en cada artículo, frase, anuncio, libro, revista y periódico, errores gramaticales para que sean corregidos antes de llegar al lector, y así cuida la imagen profesional de una empresa o institución.

(Fuente: Noticias al Día)

Anuncios

La corrección de textos en los periódicos

Por Magí Camps Martín*

correción de textosLos rotativos son, por definición, imperfectos. La lucha contra el reloj moldea el trabajo periodístico en un medio de comunicación impreso de publicación diaria. El objetivo deseado es pretender la excelencia lingüística en todos sus textos, pero la dura realidad pone cada día las cosas en su sitio. Para afrontar la revisión gramatical y la edición de estilo de un periódico es necesario tener los pies en el suelo y tomar conciencia de la magnitud del reto.

En términos de producción hay que encontrar el justo equilibrio entre el número de personas destinadas a esta función y el conjunto de la redacción. Es evidente que con un equipo de correctores generosamente nutrido el resultado rozaría la perfección, pero ello sería económicamente inviable. Las noticias, los reportajes, las exclusivas, los artículos de fondo son, al fin, el producto que vende. A mayor calidad de contenidos, mejores ventas. Pero la calidad lingüística también computa, no tanto por su presencia como por su ausencia y, por tanto, de modo negativo. En un periodista la corrección gramatical se da por supuesta. Pero las prisas son traicioneras, para un periodista y para cualquiera. Y es de cajón que cualquier texto, aunque proceda de la mejor pluma, ha de ser revisado.

Sigue leyendo

La corrección de textos no debe quedar en manos de máquinas

El corrector, hoy

Si cerráis la puerta a todos los errores, también la verdad quedará fuera.

 Tagore, Rabindranath

Toda obra debe pasar por dos clases de corrección: la de estilo y la tipográfica. Algunos editores, en obras que les parecen de poca importancia, prescinden de la primera, lo cual es causa de que las obras salgan a luz plagadas de equivocaciones e inexactitudes. Se basan para ello en la falsa apreciación de tipo económico, pues creen que prescindiendo de este requisito ahorran algo; la experiencia demuestra que esto se paga caro, ya que las erratas del original pasan a las pruebas, y las correcciones sobre estas resultan más onerosas que la misma lectura original. (Martínez de Sousa, Op. cit., p. 56)

El equívoco primero consiste en confundir función con funcionario, oficio con oficiante; es decir, la tarea con el que la realiza.

La “artesanía” del corrector puede estar decayendo, pero su función, paradójicamente, es cada vez más necesaria, en un contexto en el que cada vez menos gente sabe escribir bien; y entiéndase “bien” no solo en el sentido gramatical, sino en el sentido meramente comunicativo.

La corrección, si no existe de derecho, existe de hecho. Alguien la realiza, bien o mal, a sabiendas o no. Es una función delegable, pero imprescindible.

Sigue leyendo