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Frases descabelladas en internet

Por Daniela Fassonello

Es parte del quehacer diario de los docentes, corregir exámenes, escritos, trabajos de clase. Sin duda que más de uno dejará su lapicera correctora, o su perfil de docente serio para echarse a reír por disparatadas frases y análisis que sus alumnos de enseñanza media, dejan plasmadas en las hojas de sus parciales y trabajos.

 

A alguien se le ocurrió recopilarlas y es por estos días que circula por internet una lista de frases que un docente uruguayo reunió y que reflejan algunos análisis, comentarios, respuestas en sus escritos de distintas materias como literatura, historia, biología y derecho, a cuyos responsables se les mantiene en el más absoluto anonimato.

 

En la extensa lista se pueden leer oraciones alusivas a la clásica obra La Divina Comedia de Dante Alighieri: «La condición que tenían que cumplir las almas para entrar en el infierno era pasar primero por el prostíbulo», así como al Partenón que es definido como «una loba que amamantó a dos mellizos que se llamaban Romeo y Julieta».


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Rimbombante y pomposo: pretérito y vetusto lenguaje

Por Alfonso Cadalzo Ruiz

Con toda intención titulé estas líneas con esa sobrecarga de adjetivos, por demás fuera de época, para referirme a esquemas del argot periodístico (y radioperiodístico) que a veces, como quiste momificado, se enclaustran en mentes y quehaceres de profesionales del medio. Así mismo, bien recargadito lo dicho, ¿de acuerdo?

¿Cuántas entrevistas radiofónicas no comienzan con el manido: “sí, efectivamente”? Una y otra vez en pleno siglo veintiuno, que va a la carrera, se siguen haciendo cosas como esa. Para colmo de males, he oído entrevistas donde tras una sarta de apologías y elogios, se le sugiere al entrevistado lo que ha de decir. Digamos…

—¿Qué puede comentarnos acerca del exitoso cumplimiento del plan de producción?

—¿Está contento con los resultados altamente positivos que son motivo de alegría para todo el colectivo? 

—Respuesta: Pues cumplimos el plan exitosamente. Sí, sí, sí, muy satisfecho.  

¡Qué bien!

Cierta vez oí un reportaje sobre la zafra. El periodista decía más o menos así:

—Comienza la zafra en el central “X” y nos habla su director para referirse a los preparativos de “la misma”.

¿Quién es misma? No me digan que no sonaría mejor decir: “Comienza la zafra en el central “X” y nos habla su director para referirse a los preparativos”.

En algunos bocadillos, para anunciar un trabajo de género, se anuncia al autor, y por si pareciera poco, al momento de concluirlo se repite el nombre. ¿Por qué ese redundar? ¿No es mejor que se deje como última frase la idea de lo que debe perdurar en la mente de quienes escuchan?

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