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Emoticono, mejor que emoticón

images (1)La voz emoticono es la preferida para referirse a los signos con los que se expresa gráficamente un estado de ánimo, sobre todo en el ámbito de las redes sociales y otras comunicaciones digitales, aunque emoticón también es válida.

Tal como explica el Diccionario panhispánico de dudas, la forma emoticono es preferible a emoticón, ya que la voz española que se usa en general para las pequeñas representaciones gráficas en las computadoras es icono o ícono, y no icón. En cuanto a la presencia de la letra t, tiene su justificación en otras palabras de la misma familia de emoción, como emotivo, que es lo ‘perteneciente o relativo a la emoción’.

El plural de emoticono es emoticonos, pero si se optase por emplear la forma emoticón el plural es emoticones.

Así, en los ejemplos que siguen, aunque sean correctos, habría sido preferible escribir emoticono y emoticonos, respectivamente: «El servicio de mensajería instantánea incorporó un emoticón un poco agresivo» y «Es uno de los miles de simpáticos emoticones diseñados en Japón».

(Fuente: Fundéu)

Sobre el término chikunguña, con minúscula y con eñe

downloadChikunguña, con ñ, es una adaptación adecuada para la palabra chikungunya, que designa a un virus que provoca la fiebre o enfermedad del mismo nombre.

La adaptación del término original chikungunya a chikunguña es apropiada porque la secuencia ny se pronuncia en este caso con un sonido similar al de la ñ del español. Aunque la grafía chicunguña, con c, no puede considerarse incorrecta, se recomienda mantener la k, que, como señala la Ortografía de la lengua española, está presente en numerosos préstamos de muy diverso origen (bikini, kiwi, ukelele, kamikaze…).

En los medios informativos se aprecia vacilación respecto a la grafía de esta enfermedad: “Sanidad vigila el Chikungunya tras el primer caso de contagio dentro de España”, «El transmisor del chicungunya es el mismo que el del dengue» o «¿Cómo reconocer los síntomas de la fiebre chikungunya?».

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De la mala ortografía y otros demonios

Por AIN

cfd2ed1080897e8237d6d7414be8596e_LA sus 70 años y el sexto grado como nivel de escolaridad, mi madre exhibe con orgullo ante sus hijos su buena ortografía. Y no es que sea infalible en esto de colocar una tilde donde corresponda o poner v o b, según convenga.

Es que en sus más de cuatro décadas de trabajo siempre le acompañó un diccionario cuyo último ejemplar, por cierto, le ha regalado a su nieta más grande con la esperanza de que corrija sus faltas.

Mi progenitora tiene, además, un arma mayor para combatir los errores ortográficos —horrores, diría ella, si viera el cartel que cuelga de una ventana donde silla y seis aparecen con c—, pues es una lectora incansable que no pierde oportunidad para indagar por una palabra o comprobar si realmente está bien escrita, puesto que a ella “le suena” con otra letra.

Muchas veces —ante la duda— la he visto tomar un lápiz y un papel y comenzar a redactar una lista, con el mismo término, pero de diferentes maneras, en un intento por encontrar la manera exacta de colocar las letras.

De seguro ya me dirán los catedráticos que esta no constituye una forma muy ortodoxa de comprobar la ortografía, y también lo pienso así, mas a ella —créanme— generalmente le da resultado, tal vez porque enseguida le viene a la mente algún sitio donde vio la palabra con anterioridad.

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Copipega y copipegar, neologismos válidos

índiceCopipega y copipegar, escrito junto y sin guion, son términos válidos para referirse a la acción de copiar un contenido seleccionado y pegarlo en un documento con solo pulsar dos teclas o hacer clic.

En los medios de comunicación y en las redes sociales, es frecuente encontrar frases como «El copi-pega, cuando se hace sin inteligencia crítica, suele estar lleno de incoherencias» o «Se demostró que su propuesta es un copi pega de la presentada por su profesor».

Copipega, término formado a partir de la fusión de las formas verbales copia y pega, tiene su origen en la construcción inglesa copypaste. Se considera un compuesto univerbal, por lo que lo adecuado es escribirlo junto, en una única palabra, sin separarlo con un guion o un espacio, tal y como indica la Ortografía académica sobre este tipo de construcciones.

Copipegar, producto de la fusión de copiar y pegar, es el verbo derivado correspondiente, considerado asimismo válido.

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Del lenguaje: lo más completos posible

El término posible se mantiene invariable en las construcciones lo más/lo menos + adjetivo + posible, aunque el adjetivo esté en plural: lo más completos posible, no lo más completos posibles.

En los medios de comunicación se ven con frecuencia frases como «Enviaremos informes lo más completos posibles», «Pedimos que sean lo más explícitos posibles», «Su misión es que los fondos queden lo menos afectados posibles» o «Las medidas serán lo menos traumáticas posibles».

El Diccionario panhispánico de dudas explica que, cuando este tipo de expresiones comienza por lo, la palabra posible ha de permanecer invariable: «Hicieron casas lo más baratas posible».

Por el contrario, si lo que aparece antes de más o menos es un sustantivo en plural, sin lo, se empleará posibles: «Hicieron las casas más baratas posibles», como señala la misma obra académica.

Así, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «Enviaremos informes lo más completos posible», «Pedimos que sean lo más explícitos posible», «Su misión es que los fondos queden lo menos afectados posible» o «Las medidas serán lo menos traumáticas posible».

(Fuente: Fundéu)

Miles y millones, claves para su escritura

miles-y-millones-576x350Ante las dudas que se presentan en la escritura de números que tienen muchos dígitos, en particular los miles y los millones, se ofrece a continuación una serie de claves:

1. Para facilitar la lectura, los números de más de cuatro dígitos pueden escribirse con espacios que separan grupos de tres cifras, empezando por la derecha: 12 345; 678 901; 4 500 000. Según las normas internacionales y las de las Academias, es impropio emplear punto o coma en lugar del espacio, pues estos signos tienen como función separar los decimales.

2. No obstante, en los números de cuatro dígitos es frecuente y válido omitir el espacio, aunque se siga incluyendo en los de cinco o más: «El aforo proyectado es de entre 9500 y 10 200 personas». Este espacio se omite siempre en los años: «Es el mejor dato desde 1998», y no «Es el mejor dato desde 1 998».

3. No hay un signo especial para los millones, que se marcan igualmente con un espacio. Se desaconsejan, por tanto, grafías como 1’000,000 (con apóstrofo) y 1,000.000 (coma y punto), que se ven ocasionalmente en los medios.

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Grados de temperatura, claves de escritura

En la escritura de los grados de temperatura se presentan a menudo dudas, por lo que a continuación se ofrecen una serie de claves:

escritura1-grados-Patrick-Pleul-300x1821. El nombre, en rigor, es grado Celsius (con el nombre del científico en mayúscula), aunque fuera de contextos técnicos se usa grado centígrado o simplemente grado.

2. El símbolo establecido internacionalmente es °C, que consiste en un pequeño círculo seguido sin espacio de la letra C. Se deja un espacio entre la cifra y el símbolo:23 °C.

3. En escritos no especializados se usa en ocasiones solo el círculo y en tal caso se escribe pegado al número: 23°. En contextos técnicos y conforme a las normas internacionales, este símbolo se reserva a los grados de ángulo, que es un valor que también tiene en general, como en «Dio un giro de 180°».

4. A menudo se reemplaza el círculo por una o o por un cero, pero no son las grafías adecuadas. Si se optara por la o a causa de limitaciones tipográficas, es preferible no añadir una subraya (no es, por tanto, 23 oC), pero en cualquier caso no se añade un punto.

5. No debería haber un salto de línea entre el número y el símbolo, para lo cual puede emplearse un espacio de no división u otro recurso ajustado al medio usado.

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Los anglicismos depredadores

Por Álex Grijelmo, El País

downloadLos anglicismos, galicismos y demás extranjerismos no causan alergias, ni hacen que baje el producto interior bruto, ni aumentan la contaminación ambiental. No matan a nadie.

No constituyen en sí mismos un mal para el idioma. Ahí está “fútbol”, por ejemplo, que viene de football y se instaló con naturalidad mediante su adaptación como voz llana en España y aguda en América. Se aportó en su día la alternativa “balompié”, y quedó acuñada en nombres como Real Betis Balompié, Albacete Balompié, Écija Balompié, Riotinto Balompié… o Balompédica Linense; pero la palabra “fútbol” acabó ocupando ese espacio y dejó “balompié” como recurso estilístico y tal vez como evocación de otras épocas.

“Fútbol”, eso sí, llegó a donde no había nada. Además, abonó su peaje; se supo adaptar a la ortografía y a la morfología de nuestro idioma, y progresó por él: “futbolístico”, “futbolero”, “futbolista”… Y venció ante una alternativa formada, sí, con los recursos propios del idioma pero que llegó más tarde.

Sin embargo, nos invaden ahora anglicismos que tenían palabras equivalentes en español: cada una con su matiz adecuado a su contexto. Ocupan, pues, casillas de significado donde ya había residentes. Y así acaban con algunas ideas y con los vocablos que las representaban. Se adaptarán quizás al español en grafía y fonética, pero habrán dejado antes algunas víctimas.

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Cartel y cártel, grafías válidas

imagesTanto cartel como cártel son grafías adecuadas para referirse a una ‘organización ilícita vinculada al tráfico de drogas o de armas’ o a un ‘convenio entre empresas para eliminar la competencia’, conforme al Diccionario académico.

Con motivo de la detención del capo Héctor Beltrán Leyva, en los medios de comunicación pueden verse frases como «El cartel de los Beltrán Leyva es acusado de numerosos casos de secuestro, tortura y asesinatos en el centro del país», «Detienen al capo mexicano Héctor Beltrán Leyva, heredero de un poderoso cártel familiar» o «Héctor Beltrán Leyva coordinaba las operaciones del cártel desde Querétaro».

De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas, tanto la acentuación aguda como la llana son adecuadas, por lo que los tres ejemplos anteriores se consideran correctos, si bien esta misma obra prefiere la forma aguda (cartel).

Sus plurales respectivos son carteles y cárteles.

Asimismo, se recuerda que los apodos no necesitan comillas, salvo que aparezcan entre el nombre de pila y el apellido, y que el artículo que suele preceder al apodo se escribe en minúscula, por lo que en un ejemplo como «Detenido “El H”, líder del cartel de los Beltrán Leyva», lo apropiado habría sido escribir «Detenido el H, líder del cartel de los Beltrán Leyva».

Selfi, adaptación de selfie al español

Selfi-de-la-Fundéu-300x182La grafía selfi, plural selfis, es una adaptación adecuada al español de la forma inglesa selfie, término empleado para referirse a las fotografías que uno toma de sí mismo, solo o en compañía de otros, en general con teléfonos móviles, tabletas o cámaras web.

La voz inglesa selfie (de self, ‘auto’ o ‘a sí mismo’) se utiliza con mucha frecuencia en los medios de comunicación en español, en ejemplos como «Todos se apuntaron a la ‘selfie’ de la presentadora» o «En agosto, un selfie en el que se mostraba al papa Francisco en compañía de un grupo de jóvenes dio la vuelta a la red».

Autofoto —con cierto uso ya: «Móviles diseñados para el arte de la autofoto», «… ha lanzado una campaña de autofotos para familiarizar a los europeos con el nuevo diseño»— o incluso autorretrato son alternativas completamente adecuadas en español, propuestas hace ya meses por la Fundéu BBVA.

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