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Elimina hotel América sustancias agotadoras del ozono

hotal-americaEl hotel América, de Villa Clara, es la primera entidad del país que eliminó en sus servicios la utilización de las sustancias agotadoras de la capa de ozono (SAO), informaron expertos en la materia.

La pequeña instalación dejó de usar los gases refrigerantes clorofluorocarbonos (CFCs) en aires acondicionados y en refrigeradores, mediante una estrategia basada en prescindir de equipos obsoletos y en la reconversión tecnológica de otros con propelentes ecológicos no dañinos al entorno.

De ese modo cumplió con las disposiciones de 1987 del Protocolo de Montreal, relacionadas con las SAO, que alienta en una segunda fase la abolición de los clorofluorocarbonos, informó a la AIN el Doctor en Ciencias Nelson Espinosa Pena, director de la Oficina Técnica del Ozono (OTOZ).

Anunció que el hotel recibirá el primer reconocimiento por los resultados de su gestión, contenido en una resolución firmada por Elba Rosa Pérez Montoya, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

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Memorial del Che en Cuba: uno de los sitios más visitados del Caribe

8569-che-memorialLa Habana, 22 jul.— El Memorial que guarda los restos del revolucionario argentino-cubano Ernesto Che Guevara en Santa Clara, en el centro de Cuba, es uno de los diez sitios más visitados del Caribe.

En su edición de este martes, el diario cubano Granma afirma que el Conjunto Escultórico Memorial Comandante Ernesto Che Guevara en Santa Clara, 270 km al este de La Habana, se encuentra “entre los diez sitios más visitados del Caribe, según destaca TripAdvisor, la mayor web de viajes del mundo”.

Una responsable del conjunto, Ismary Fernández, explicó que el memorial recibió un “Certificado de Excelencia” de ese sitio web de viajes que destaca “la aceptación de ese lugar sagrado de Cuba entre los visitantes”.

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Santa Clara, imágenes de mi ciudad

Santa Clara ofrece hoy a su gente y a los que la visitan diversas ofertas gastronómicas, estatales y privadas, con excelente calidad y a buen precio (en moneda nacional y también libremente convertible).

Santa Clara es tierra de trovadores, la tierra de Silverio (del Menjunje), la de sus parques limpios y verdes, la de los cafés más ricos de Cuba —con periódico incluido, que no va a la cuenta—. Villa Clara es Melaíto, es Vanguardia, es el Tren Blindado, es el Che.

Entrada a la provincia de Villa Clara

Entrada a la provincia de Villa Clara

Parque del Carmen, Monumento Nacional. Varias familias remedianas fundaron la Villa de la Gloriosa Santa Clara con la primera misa aquí.

Parque del Carmen, Monumento Nacional. Varias familias remedianas fundaron la Villa de la Gloriosa Santa Clara con la primera misa aquí.

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Arte villaclareño por los Cinco

Por Freddy Pérez Cabrera

SANTA CLARA.— Bonita tradición la que ha forjado el movimiento artístico villaclareño en torno a la causa de los Cinco. El quinto día de cada mes, a las cinco de la tarde, el patio de la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) se llena de músicos, escritores, poetas, actores y representantes de otras manifestaciones del arte, quienes se funden con intelectuales, estudiantes y el pueblo en general, para expresar de las más diversas formas su solidaridad con Gerardo, René, Ramón, Antonio y Fernando.

Bajo el nombre La Casa como un Árbol, la peña conducida por el músico y promotor Eliot Porta transcurre de una manera muy fresca, en medio de canciones, bailes, poemas y anécdotas. Y entre col y col, aparece el espacio para repasar la situación actual de nuestros Cinco hermanos o leer la última carta enviada por ellos.

Suman decenas los artistas que han acudido a la cita a expresar su respaldo, entre los cuales figuran Ramón Silverio y su proyecto Mejunje, Los Fakires, la Trovuntivitis, el Grupo Teatro Escambray, el Quinteto Criollo y el trovador Gerardo Alfonso.

Venir aquí significa estar de parte de la justicia, expresa Silverio, director del Mejunje, un hombre capaz de reconocer el valor de la cultura en el regreso de los Cinco. “Nuestro centro no puede aislarse de una causa tan noble”, expresa el destacado promotor cultural, quien asegura que permanecer callado ante un acto tan cruel sería un sacrilegio.

Mientras, el poeta Jorge Ángel Hernández proclama sabias palabras: “El árbol y la casa florecen por la justa y necesaria causa de los Cinco. La esperanza aguarda, y hasta con rabia apuesta por que se haga efectivo su regreso.”

(Fuente: Granma)

Otorgan premio literario a Luis Cabrera Delgado

Cabrera Delgado es uno de los autores más prolíferos y reconocidos dentro del género infanto-juvenil en Latinoamérica.
 
Por Nelson García Santos

SANTA CLARA, Villa Clara.— El premio Ser Fiel, que otorga anualmente el Centro Provincial del Libro y la Literatura en Villa Clara, distinguió este año al escritor Luis Cabrera Delgado, con más de 30 libros publicados en Cuba, México, Ecuador, Chile, Venezuela, Argentina y Brasil.

Cabrera Delgado, uno de los autores más prolíferos y reconocidos dentro del género infanto-juvenil en Latinoamérica, también es investigador literario, dramaturgo, editor y colaborador de diversas publicaciones culturales.

El escritor Arístides Vega Chapú, divulgador del Centro Provincial del Libro y la Literatura, subrayó que el premio reconoce la obra de toda la vida de un creador que se distinga en cualquiera de las diferentes facetas en las que se destacó el singular intelectual cubano Samuel Feijóo.

Enfatizó que la obra de Cabrera Delgado, psicólogo de profesión y merecedor de importantes reconocimientos nacionales e internacionales, es, sin duda, uno de los patrimonios más apreciables de las letras en nuestra región.

El premio Ser Fiel se le entregó aquí como parte del Día del Libro Cubano.

(Fuente: Juventud Rebelde)

Santa Clara: Desde la hondura de un original Malecón

A los pies del majestuoso teatro La Caridad, espacio bautizado con el nombre de Malecón, acuden muchachas y muchachos que van a compartir sus sueños, a conversar sobre lo divino y terrenal o, simplemente, a flirtear en un ambiente sosegado.

Por Nelson García Santos

En el mítico lugar, que los jóvenes marcaron como su territorio, no podía faltar la Feria Internacional del Libro. Foto: Manuel de Feria

SANTA CLARA, Villa Clara.— Mucha imaginación y añoranza hubo para que a esta ciudad le naciera un buen día, en su mismísimo centro, un espacio bautizado con el nombre de Malecón. Y la palabra se ha expandido rápidamente entre los jóvenes para designar ese espacio exterior del teatro La Caridad.

Desconozco los nombres específicos de a quién o a quiénes se les ocurrió ese nombre, evocador inequívocamente de la nostalgia por ese bello y atrayente mar que quisiéramos tener aquí frente a nuestros ojos.

Lo seguro es que fueron jóvenes los autores del patronímico, los mismos que le imprimen desde allí a la urbe esa imagen diferente y atrayente por el brío y lozanía de los concurrentes.

Ahora, al menos, metafóricamente nos acompaña el mar, aunque no corra este Malecón paralelo a la orilla de ningún océano, sino a la vera del Parque Vidal y la calle Lorda, de palpitar numerosísimo y bañada por la brisa refrescante de la Loma del Capiro.

Allí, a los pies del majestuoso teatro, símbolo indiscutible de la ciudad, acuden muchachas y muchachos que van a compartir sus sueños, a conversar sobre lo divino y terrenal o, simplemente, a flirtear en un ambiente sosegado.

Para el poeta Arístides Vega Chapú, en este mítico lugar que los jóvenes marcaron como su territorio, no podía faltar la Feria Internacional del Libro.

Ir al encuentro de ellos resultó una idea perspicaz que, además, inserta y reconoce ese espacio como conveniente para promover la cultura.

Este acontecimiento, que puede parecer hasta intrascendente en la superficie, en su hondura, viene a confirmar lo valedero de aprovechar las plazas u otros sitios, donde concurren espontáneamente las personas para organizar algún tipo de recreación. Ocurre que a veces se desperdician estos lugares y se ponderan otros menos agraciados en el fervor popular.

Bienvenidas, entonces, estas Tardes en el Malecón, como las bautizó el escritor Vega Chapú, que facilitará el encuentro con prestigiosos narradores y poetas, incluido el Premio Nacional de Literatura Pablo Armando Fernández.

Ojalá esa idea surgida a la sombra de la Feria se mantenga más allá de estos días de apasionamiento por los libros. Y siempre se acompañe allí a los jóvenes con la presencia tangible de la cultura.

(Fuente: Juventud Rebelde)

Canto de amor por los 53 años de la victoria

Por Alicia Elizundia

Gerardo Alfonso

Santa Clara recordó el aniversario 53 de la Batalla de Santa Clara. Un canto de amor por los 53  años de victoria animó en la noche de ayer miércoles la verde ladera de la loma del Capiro.

La accidentada geografía sirvió de escenario improvisado a los artistas que, bajo la dirección de Eliot Porta, le agradecieron a Santa Clara, a la heroicidad del Che Guevara y sus hombres, y a la gente de la ciudad, la historia ahora revivida.

Piezas antológicas de la trova cubana fueron interpretadas por las vocalistas María de los Ángeles Santos y Mayelín Pérez, la Orquesta de Guitarras y el trío Trovarroco, el trovador Leonardo García y el trecero Maikel Elizalde.

A los destacados locutores de la radiodifusión villaclareña Ana Julia Martell y Samuel Urquía correspondió leer las semblanzas escritas a Santa Clara, a su historia y su gente.

La noche algo fría y con un cielo sin estrellas acogió finalmente en el escenario de la loma del Capiro al trovador Gerardo Alfonso, quien regaló a los allí reunidos una canción escrita hace años para la cuidad, cuyo estribillo reza “Santa Clara me marcó la huella de su mapa, con su trova fascinante y su serenata.”

Bajo una fina lluvia, Gerardo Alfonso exhortó a los presentes a cantar, porque “el dolor no ha matado la utopía”, y un coro de voces le acompañó en la interpretación de su inmortal “Son los sueños todavía.”

Mientras, pioneros,  jóvenes estudiantes y trabajadores vestidos de milicianos agitaban banderas cubanas y del 26 de Julio en toda la escalinata  del Capiro y fuegos artificiales iluminaban al cielo sin estrellas.

Así festejaron los santaclareños, presididos por Julio Lima Corzo, primer secretario del Partido en la provincia, el eterno agradecimiento por la luz y alegría que nos trajo la victoria de la Batalla de Santa Clara, el 28 de diciembre  53 años atrás.

(Fuente: CMHW)

El Vaquerito: la fantasía llevada a la realidad en los combates

Por Walfredo Angulo

A solo un día del triunfo de la Revolución, el 1ro de enero de 1959, una bala disparada por un franco tirador tronchó la vida del capitán Roberto Rodríguez Fernández, el Vaquerito, cuando virtualmente estaba tomada la estación de policía de Santa Clara, el 30 de diciembre de 1958.

La noticia de su muerte se expandió rápidamente entre las tropas rebeldes y al dar a conocer oficialmente el lamentable suceso, Ernesto Che Guevara expresó su pesar en superlativo: me han matado a 100 hombres.

El jefe del Pelotón Suicida, quien jugó con la muerte una y mil veces en la lucha por la libertad, decía el Che, acompañaba al Guerrillero Heroico desde la Sierra Maestra y en la invasión a occidente, y había dado muestra de su inteligencia, coraje y valor en decenas de combates ,

Bautizado por Celia Sánchez con ese nombre por las botas mexicanas que le ofreció, el Vaquerito era el segundo sobrenombre que tuvo en su corta vida de solo 22 años, pues en Morón, donde desarrolló su juventud,  lo conocían por Motica, debido a la ondulación que hacía a su pelo.

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El humor se adueña de Santa Clara

Por Francisnet Díaz Rondón

Un extenso mural dibujado en una de las arterias de la capital villaclareña constituyó la primera actividad de los humoristas de varias partes del país asistentes al XI Salón Internacional de Humor Gráfico Santa Clara 2011, que culminará hoy martes 20 de diciembre en la capital de Villa Clara.

Los caricaturistas en plena faena. (Fotos: Carolina Vilches Monzón)

Está ubicado en la calle santaclareña Juan Bruno Zayas, entre Independencia y Martí, y en él participaron 19 artistas de la gráfica provenientes de La Habana, Ciego de Ávila, Sancti Spíritus y Cienfuegos —varios de ellos integrantes de revistas dedicadas al humor o que reflejan la risa en una de sus secciones, como Pa´lante, DDT, La Picúa y La Calle del Medio—, más todo el equipo y colaboradores de Melaíto, anfitrión del evento.

Adalberto Linares, de Melaíto, junto al pequeño Alfredito Martirena, quien también se sumó a la tarea.

Entre los dibujantes se encuentran: Antonio Mariño Souto (Ñico), Adalberto Linares (Linares), Alfredo Martirena (Martirena), Rolando González (Roland), Ramiro Zardoyas (Zardoyas), Yoemnis Batista del Toro (Yoe), Osvaldo Pestana Mompeller (Montos), Arturo Delgado Pruna (Arturo), Jorge Martínez Rodríguez (Yoyi), Ramsés Morales Izquierdo (Ramsés), Ángel Fernández Quintana (Andez), Osvaldo Gutiérrez Gómez (Osvald), Abraham Feddor Águila (Feddor), Andy Abraham Águila, Lídice Torres y Javier.

Pedro Méndez Suárez, director de Melaíto, manifestó que el mural es un regalo para la ciudad de Santa Clara de parte de los humoristas y un homenaje al aniversario 43 de la fundación de esta publicación, que se celebra hoy martes 20 de diciembre.

(Fuente: Vanguardia)

Agustín, un “loco” despierto en la cultura cubana

Por Luis Machado Ordetx

El jueves 20 de enero de 2011 Agustín de Rojas Anido asistió a la tertulia «La Voz del Otro». Allí se sometió al amplio cuestionario oral que hice sin darle tiempo a una reflexión reposada. De aquel encuentro suscribo los puntos de vista que ofreció en torno a la ciencia ficción, su labor narrativa, y también las consideraciones  que lo convirtieron en un defensor de la cultura cubana. Este lunes 12 de septiembre el escritor fue sepultado en la necrópolis de Santa Clara, su ciudad natal.  

Agustín de Rojas Anido, el escritor cubano más prolífero de la ciencia ficción, acaba de fallecer en Santa Clara, su ciudad natal. A pesar del lamentable suceso, todavía guardo instantes de aquellas asiduas conversaciones momentáneas que ocurrían en las aceras de la calle Céspedes, en las proximidades del Parque Vidal, cuando bien temprano en la mañana salía a auscultar la realidad social que observó por más de seis décadas de existencia.

A paso lento y al saludo de los amigos, tal vez los conocidos, le hacían detenerse, soltar una ironía en voz baja; decir una sarta de ocurrencias sobre un suceso histórico o el panorama político del mundo. Más de una ocurrencia movía a la risa o la reflexión soltaba al interlocutor que conocía de su locuaz y pertinente conversación. Por más de 20 años, antes de trascender como escritor tras la llegada de la novela Espiral (1981) —Premio David de Ciencia Ficción—, lo intimé en la calle sin que mediaran formalismos.

Su sencillez al vestir y dialogar, jamás lo envanecieron ante nadie. No importaron sus triunfos literarios para mantenerse por igual:  Una leyenda del futuro (1985), Año 200 (1990), El Publicano (1990) —Premio Dulce María Loynaz—, y Catarsis y sociedad (1995). Desde entonces, decía: «sin un sustrato de humedad no hay hierba que crezca», para referirse a por qué no escribía en estos tiempos en que un pensamiento más allá de lo cotidiano lo hizo permanecer fiel a sus raíces.

De camino hacia la Academia de Ajedrez de Santa Clara, adonde iba para seguir aprendiendo sobre el juego ciencia y comulgar con los jóvenes que allí concurrían, casi siempre al encontrarlo espetaba: «El espíritu de un pueblo está en el escritor, en el que ausculta la realidad social, porque crear es vivir. Estos son tiempos difíciles donde lo material golpea con una fuerza tremenda; por eso no se puede renunciar a ser un simple vientre».

Una vez le pregunté, ¿pero Agustín, para quá vas a la Academia?, y de inmediato dijo: «Nada, a pensar. Yo soy malísimo en el ajedrez, y la gente me busca para hablar de cosas cotidianas; y escucho sin que el mundo me caiga arriba, sin echarme a reír. El que escribe es porque tiene que decir algo, pero debe saber oír, con humildad. Ahí tienes al barrendero, con un nivel de satisfacción cuando ve terminar su limpieza. Todo lo hace con amor o dedicación. El mayor estímulo es sentirse amigo de esa persona; y si algo necesita la gente cotidiana es el estímulo, el ser juzgado en lo positivo; eso es el saber oír a los demás cuando hay problemas, el reconocimiento de los valores; el tratarlo con respeto, el mostrarlo con aprecio».

A principios de año, el tercer jueves de enero de 2011, Agustín de Rojas Anido acudió a mi invitación en la tertulia literaria «La Voz del Otro», un encuentro mensual entre escritores y periodistas. Vino a compartir el espacio con el periodista Yandrey Lay Fabregat y el público. También a someterse a la inquisición de mis preguntas sobre la ciencia ficción y el periodismo. Son tópicos muy distantes, pero con cierta vinculación. Cada cual, desde nuestro punto de vista, ausculta la realidad; uno la futura, la hipotética; el otro la inmediata; la que hace trascender.
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